Parece ser que con el tiempo cada vez son mas las personas afectadas por la recesión. Desde mi (privilegiado?) punto de vista veo desmoronarse los cimientos de un sistema de valores y relaciones sociales en crisis. Nunca sospeche la velocidad con la que se desenlazaría el inevitable cambio. He aquí un análisis simplón realizado por mi menda:
En primer lugar algo pareció ir mal en las
inmobiliarias. Parecía -en principio- un problema de liquidez. Personas que no pagaban sus hipotecas, capital "de riesgo" y operaciones de especulación financiera que eran -por aquel entonces- el pan nuestro de cada día.
Tras este pequeño "agujero" en la presa, el agua comenzó a salir poco a poco.
Arquitectos que no encontraban ya viviendas que tasar quedaron en el paro.
Constructores que tenían "mucho dinero en el aire" comenzaron a inquietarse. Su sistema de vida estaba cambiando, y de que manera. Los
promotores tenían el agua al cuello. La rueda estaba parada. El agua, saliendo a chorros mas grandes. Los arquitectos emigraron a Emiratos Arabes (allí aún podían sentir la ilusión de formar parte de "algo grande") y los pocos que pudieron centraron su trabajo en peritaciones...
Comenzaron a aparecer casos de corrupción urbanística (combinación de palabras desconocida por la mayoría en aquel entonces), cuando no de pura violencia urbanística. El estado sus representantes locales acabaron por mojarse.
Administraciones locales estaban por entonces en el punto de mira.
Por aquel entonces casi todas las
empresas privadas estaban resintiendose. Ya no ganaban mas que antes: mal asunto. Expedientes de regulación, cierres y despidos. La Bolsa destruía empresas eficazes y premiaba aquellas que sustraían valor de la sociedad sin ninguna contemplación. La sarten estaba en el mango de la élite.
El futuro no es dificil de adivinar: Imaginemos que aparecen anuncios en la prensa destacando la solidez frente a un posible colapso del sistema económico. Primero,
cajas pequeñas son engullidas por la vorágine. Despues, inevitablemente cierran los grandes
bancos. Ya sin los cajeros operativos ni dinero que ganar a cambio de trabajo, el laboratorio argentino sucede a nivel global. Las recetas del FMI sin duda han funcionado a la perfección. La experiencia lo demuestra.
Por último, imaginemos que la trinchera del estado del bienestar (el propio
Estado en sí) deja de funcionar. Parón administrativo, Servicios de recogida de basura, Sistema hospitalario y de atención médica, ... en fin practicamente todo sencillamente cierra. Porque la gente esta acostumbrada a que le paguen por ir a trabajar, y si no es así no me levanto de la cama (!¿no era así?!). Y eso suponiendo que no quieran que hagamos la guerra santa (del Dios dinero) en algún lugar del mundo o en nuestro propio jardín por el camino. Dios nos libre.
El cambio para superar el "fin del mundo" (y el comienzo de uno totalmente nuevo) requiere capacidad de adaptación. Quedan pocos años. Hay que resistir. Creo firmemente que encontraremos una manera digna de vivir tras esta apocalipsis. Es la generación de nuestros hijos la llamada a realizar esa utopía poniendo fin a este sinsentido de viejo mundo que hoy agoniza.
Cuadro simplificado efecto dominó:Inmobiliarias -> Constructores, promotores, arquitectos -> Administraciones locales -> Empresas privadas -> Cajas y Bancos -> Administración general.