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30 mar 2014

Tu teléfono es un chivato - Comentarios sobre RATs (Remote Administration Tools), ratas y smartphones

Hace una pila de años usé el VNC para administrar remotamente mi máquina Windows XP. Comprendí entonces lo que significaba Herramientas de Administración Remota.

- Un servidor = tu máquina remota,

- Un cliente = tu máquina cercana,

- Internet y puertos.

Y administrar significa, entre otras cosas, encender la cámara...siempre me dio un poco de miedo. El internacionalmente conocido consultor informático Chema Alonso lo ilustra muy bien en su blog en este artículo y en este otro artículo.

Con VNC, el servicio seguía activo aun tras pedirle que se cerrara en su iconito justo al lado del reloj. Solo desde el Administrador de tareas (Ctrl + Alt + Supr) y matando el proceso podía pararlo.  Desde entonces, siempre deshabilité la opción, activada por defecto, que reza "permitir administración remota", por los siglos de los siglos, amen.

Hoy un amigo me preguntó como era eso sobre la posibilidad de ser "espiado" a través de tu "teléfono". Un teléfono, le estaba comentando, es un ordenador, pero mucha gente parece no querer comprenderlo, y aferrarse al viejo significado de "teléfono" (sonido a distancia, en otras palabras).

Le hablé de androrat  para Android, una bonita aplicación ideada como ejercicio académico y empleada para disponer de control absoluto sobre la máquina, digo tu smartphone, desde otro ordenador. Solo hay que compilar e instalar. Este artículo de hack players ilustra al respecto. Será por lo del kernel linux sobre el que anda Android y el punto académico, este software es totalmente gratuito. Solo tienes que compilarlo, que es la magia que se le hace a los archivos para elevarlos a programas. Algo parecido a la divina concepción.

Mi amigo me preguntó sobre esto mismo para iPhone...

Una búsqueda ligera me lleva al artículo Seguridad Apple en el que se destaca la aplicación FlexiSpy, de carácter "comercial", y que por unos buenos eurillos ofrece control absoluto sobre cualquier teléfono de la conocida marca de la manzanita, y de otras también. Todo un negocio. Mira que currado el panel de control del cliente. Es que son unos artistas:

Recuerda McFly: administrar remotamente terminales sin el consentimiento del dueño es ilegal... Por otro lado, estos programas requieren un esfuerzo para ser instalados -me refiero a los no comerciales claro...-, no son algo que en principio venga instalado en nuestras terminales... ¿o quizás no sea así?...¿o tu jefe te regalo ese móvil de última generación por otra razón que tu mérito?

De verdad de la buena, si eres el objetivo de algo o alguien, no lo dudes, tu teléfono es un chivato.

20 mar 2014

Seguir las indicaciones de Google Maps puede provocar accidentes de circulación

Estimados Señores de Google,

Google Maps es una herramienta muy potente y a todos dejó asombrados cuando apareció. Desde el momento inicial en el que se hace pública ha ido mejorando, indexando cada vez mas mapas, fotografías aéreas y servicios complementarios, y aportando no solo una base para desplegar información sino un gran numero de aplicaciones que lo hacen uno de los mejores -si no el mejor-sistemas de información geográfica y de carácter gratuito disponibles al público en general.

Sin embargo hay circunstancias que, si bien pudieran ser fácilmente corregibles por la empresa, parecen estar descuidadas por los muchachos de California. Me refiero al caso de las direcciones que este gran buscador alegremente apunta cuando es preguntado sobre cómo llegar a un lugar desde otro. Personalmente, cuando me preguntan algo que desconozco, prefiero simplemente decir que no sé a dar una respuesta a todas luces errónea.

Hay casos comprensibles, como puede ser el hecho de que si indicas que te gustaría hacer la ruta andando (sí, hay gente que camina...) encuentres muchas direcciones simplemente imposibles de seguir, no porque surgan obstáculos nuevos en el camino, sino porque nunca se pudo pasar por ahí. (y sin embargo se pude pasar por sitios que no se indican). Esto es simplemente otro grado y deberían hilar mas fino. Pero centrémonos por ahora en las indicaciones que aporta para las rutas por carretera.


Hace un tiempo que pude comprobar que, al preguntar por una determinada ruta, las indicaciones que daba incitaban a cometer -en el mejor de los casos- una imprudencia al volante, pudiendo esto suponer riesgo grave para la integridad física de las personas por generar una situación de peligro que pudiera desembocar en una accidente de circulación.



Así que ni corto ni perezoso decidí publicar un informe sobre este asunto en una interfaz que ofrece la misma compañía para reportar errores o "molestias" del programa mencionado. Sin pena ni gloria quedó registrado, y parece que ahí quedará hasta que alguien de la compañía decida valorar su importancia. Me pregunto que pasaría si -en el peor de los casos- la persona que provocaré el accidente alegara en el juicio que fue Google quién le incitó a cometer esta grave falta. Cierto es que la responsabilidad final será del conductor, pero quizás sea un atenuante y sin duda el prestigio de la empresa quedaría bastante dañado de hacerse pública la información.

No comprendo como una empresa seria y potente permite que su prestigio como navegador GPS quede a la altura del betún con este caso y los otros muchos similares que encontraríamos si simplemente nos ponemos a analizar la información disponible de manera exhaustiva, y que han hecho que muchos usuarios desestimen este servicio para su uso personal por inoperativo.

Es comprensible que los usuarios abandonen este servicio para pasarse a cualquier otro de la competencia que cuide mejor sus indicaciones. Si necesitan alguien que busque estos y otros fallos yo tengo tiempo y ganas, y por poco dinero estaría dispuesto a trabajar en este asunto. Pero me temo que -como suele ser- ya lo arreglarán -si es comprenden la importancia de esta información- y no me darán ni tan siquiera una palmadita en la espalda.

Con todo el respeto hacia la empresa que desde hace años es depositaria de mi información personal y que tanto me a aportado, espero que comprendan que esta crítica pretende ser constructiva y su intención es la de ayudar a mejorar el servicio que prestan.

Sin otro particular,

Les saluda atentamente,


Luis Rodríguez

25 nov 2011

Porqué las imágenes en GoggleEarth de los polos son censura disfrazada de ciencia

Hace muchos años un buen amigo me hablo de la tierra hueca. Una teoría según la cual la Tierra tendría un "paraiso terrenal" en el interior y un sol siempre brillante. La atmósfera sería común al interior y exterior de la corteza, y los polos, conexiones entre estos mundos. Por aquel entonces pensé que se había vuelto loco. Ahora creo que el loco era yo.

Dejando de lado este apasionante tema, el cual espero tener oportunidad de comentar en el futuro, este artículo viene a explicar porqué las imágenes que muestra el programa GoogleEarth en ambos casquetes polares son -en mi opinión- una interpretación artística, con rancio olor a tecnicismo opaco, de lo que bien podríamos llamar por su nombre: Censura.

Todos quedamos maravillados al ver las "imágenes del satélite" que la legión de trabajadores de google montaba artesanalmente para nuestro deleite. En Nueva York me entretenía observando las fugas que marcaban los "recortes". Los satélites pasaron a ser avionetas a baja altura, y la labor de montaje aún mayor. Un trabajo de hormigas que no hace sino aumentar. Verdaderas obras de arte de nuestro tiempo.
Ejemplo de área de montaje con fugas "curiosas"

Ahora veamos unas nociones básicas de perspectiva. Cuando fotografías una esfera, (aun cerca del suelo) las fugas siempre van "hacia las esquinas del cuadro". Es decir, los volúmenes que sobresalgan del plano (o mejor dicho, del curvo) tendrán fuga respecto al punto donde la imagen es perpendicular.

Esquema proyección sobre una superficie curva y fugas.

Google monta las diversas imágenes disponibles, y es lógico que, en los perimetros, aparezcan incongruencias.

 Esquema de dos tomas y área de montaje.

Si la imagen que estuviéramos observando modelizada sobre una "esfera" (perdón, que hay valles y montañas...) en 3d  fuera una sola toma, desde muy lejos, que abarcara la totalidad de la esfera las fugas serían congruentes, y por lo tanto es lógico que, al montarla debamos "juntar las lineas" en los perimetros ante la falta exponencial de información.

Una imagen tomada y posteriormente montada sobre la esfera virtual.


Si esa toma la hacemos girar respecto a la esfera, en órbita, desaparecería la falta de información en ese plano y obtendríamos una representación gráfica justo en el modo en que aparecen ambos casquetes polares ilustarados en GoogleEarth.

Dos imágenes montadas, el área sin tomar se reduce a "los polos" del ecuador órbita de la "cámara".

Por lo tanto, si opinamos que los dibujos de los casquetes polares son mejor manera de representar esa parte del territorio, o quizás algo que obedece a causas "técnicas", estamos locos. No existe razón lógica alguna, al menos desde mis rudimentarios pero sólidos conocimientos de geometría descriptiva, para sustentar tal postura.

Como si no hubieran suficientes satélites orbitando el planeta. Como si no pudieran volar los aviones (creo que no lo permiten los militares y sus secretos). Huele a "tecnócracia dogmática". Nada mas legos del sentido común, y sin embargo tan fuertemente inculcado en nuestra mente que ni lo vemos. Da miedo y risa a la vez.

No sé si la tierra es hueca o no, pero sí se que el dibujo de los casquetes es un montaje cutre, un insulto a la razón. Como el colapso de las torres gemelas, y como tantas otras cosas.

14 feb 2010

El paradigma de Tindaya (en el siglo XXI)

Yo pasé gran parte de mi infancia y toda mi adolescencia pisando la isla de Gran Canaria. Descubrí en ella un gran jardín donde explorar rincones y gentes. Porque como suele decirse, nuestros barrancos y montañas son un infinito interior, que se amplía una y otra vez en cada rincón, un territorio plegado que no se corresponde a la manera de pensar en el plano.

Gente del llano y de la montaña, y sobre todo del océano que envuelve y baña la costa, vivo en sus mareas y creador de un espacio de evasión física y mental como pocos otros elementos pueden llegar a ser para la experiencia humana.


Y es que nuestra tierra y los que la pisamos siempre enfrentamos un conflicto de intereses, y no pocas veces tomamos partido sin poder conocer la realidad de las cosas. En este artículo -dejando de lado muchos otros lugares y momentos que merecen atención- me gustaría centrar el texto en el Paradigma de Tindaya -como mi tío Jose Miguel lo llamó en muchas ocasiones- y así intentar arrojar algo de luz en la sagrada y maldita montaña.

Tindaya no es un lugar muy diferente a muchos otros enclaves isleños. Pertenece a esa categoría de lugares que, estando demasiado lejos y a la vez demasiado cerca constituyen el "frente" de la batalla urbanística y del conflicto de intereses. Estos lugares se cuentan a miles en la geografía isleña y -aunque desconocidos para la masa-, una vez los pisas no puedes evitar pensar: "que pena siento en el alma". Intentaré no irme por las ramas.

La montaña aparece por casualidad en la vida de mi buen tío. Desconozco cómo sucedió pero me lo puedo imaginar. Pongámonos en situación: Corren los años noventa, y a ambos lados de la montaña ya están adjudicadas unas licencias para la extracción "a cielo abierto" de piedra (es decir, explotación comercial y comida de montaña) con derechos para décadas. Este hecho -es decir, el punto de partida de la montaña condenada por el interés económico de empresario y comunidad- suele ser el gran olvidado en boca de todos cuando se habla de Tindaya. Y es en mi opinión un asunto clave para la comprensión de lo que estaría por suceder.

¿Qué hacer para cambiar este negro futuro en tan grandiosa obra del paisaje majorero?. El arquitecto meditó, meditó un poco mas y seguramente volvió a meditar (y es que antes los arquitectos incluso pensaban y no solo firmaban). La idea se presento con claridad y sencillez, como toda buena idea: Excavemos el interior de la montaña extrayendo el mismo volumen de piedra que la concesión establece con derecho al empresario.

La decisión de implicar a un artista de conocido renombre para la "escultura" no fue en mi opinión lo mas acertado. Si nuestro querido Cesar hubiera estado en activo quizás la suerte hubiera cambiado, pero el mero pensamiento es una pérdida de tiempo. El caso es que Chillida "tuvo un sueño" (titular de la época tampoco muy acertado, en mi modesta opinión).

En este momento de la historia sucede el punto de inflexión. Como en una campana de Gauss, hemos alcanzado la parte mas alta en cuanto a valor existencial se trata, y lo siguiente será una oscura nube de vuelta al suelo. Son años dorados del boom urbanístico los que están por suceder. Vale, la montaña "no la tocamos", pero... ¿Porqué no cambiar esas áreas protegidas y viviendas preexistentes legalizadas por una o varias bonitas urbanizaciones? ¿Y porqué no un parque de atracciones?

No recuerdo qué fue primero y qué después. El chanchullo urbanístico, "tirar de la manta", ecologistas manipulados en contra del proyecto *[1], y un largo etcétera que continúa en la actualidad con indemnizaciones millonarias al empresario de la concesión cuya labor fue paralizada ilegalmente. En fin, sí sé que mi tío dimitió nada mas detectar que los intereses eran del todo infranqueables.

Y lo cierto es que si uno pasea por Tindaya diría que no ha cambiado tanto en esta década. De alguna manera la problemática ha quedado aplazada, y parece que lo único en juego es dinero (o sea, fe) y no piedras. ¿Habremos cambiado nosotros?

Los documentos e imágenes que acompañan este texto son propiedad del Gabinete PRAC. Visita el Archivo Digital de Jose Miguel. El texto es la opinión personal del autor del blog. 

*[1] Ruego no sentirse aludido si en el profundo uso de la creencia, con la cual comulgo, de que la naturaleza es guía y modelo de toda la creación, equilibrio y respeto, pueda uno autodenominarse Ecologísta, y si así fuera el caso, sentirse aludido sí y solo sí, descuidándose de no conocer la radical (de raíz) primera premisa del paradigma-, simplemente abrazara una religión mas, sin embargo en este caso en el sillon de la hipocresía. Recordemos a nustro hermano Bob Marley. En ese caso no seríamos mas que peones del mismo juego, y de los mismos oscuros intereses.

Antecedentes de referencia y próxima actualidad: "Salvar Veneguera": Mientras se merendaban nuestra "Microred de Enclaves Naturales entre Playas Artificiales y Hoteles de Lujo" en la costa del Sur, desde Arguineguín hasta el mismisimo Veneguera (porque carretera no había, y ahora sí la hay... reservada.), nosotros "bailábamos al son de la música". Según la prensa oficial, no se que empresa le compra a no se que Banco, a diecimucho de Febrero de 2014, la parte que tenía de "la finca de Veneguera". Por sus "acciones" los conoceréis.